Una concesionaria funciona por teléfono, y cerca del 35% de las llamadas que recibe nunca llega a una persona. Flai nació en Silicon Valley, fundada por uruguayos, para resolver eso. Su plataforma atiende cada llamada y termina el trabajo dentro de los sistemas que la concesionaria ya usa. En dos años sumó clientes corporativos y respaldo institucional, y el producto creció más rápido que la marca. Flai necesitaba una identidad a la altura de la empresa en la que se había convertido.
En una categoría donde las propuestas se parecen, lo que distingue a Flai es la confianza de sus clientes. Esa confianza se apoya en la tecnología, que desarrollan por su cuenta, y en un equipo que responde cuando hace falta. Desde los fundadores hasta la última persona en ingresar, todos creen en lo que hacen y resuelven los problemas en conjunto. La estrategia partió de ahí. Runs on Flai posiciona a la empresa como la plataforma con la que una concesionaria trabaja todos los días.
El símbolo es una F dibujada en tres franjas diagonales, acompañada por una tipografía serifada. Ese mismo movimiento se prolonga en estelas de luz, como las que deja un auto en marcha. El rojo y el celeste marcan la noche y el día, porque Flai trabaja en ambos turnos. Integramos microdiseños inspirados en las etiquetas técnicas de los vidrios y un indicador tomado del velocímetro para llevar la industria al detalle.
Una marca hecha a la medida del trabajo de Flai, con la que ya levantó una ronda Serie A de 27 millones de dólares. Preparada para hablarles a grupos de concesionarias, fabricantes e inversores. Una voz clásica para una empresa de tecnología.














Gabriela Nisizaki
Sofía Lasida, Amparo Bengochea da Fonte, Lucía Fuentes, Luca Kalpokas
Matías Berta
Simple Studio