Village creció como una plataforma que conecta familias con actividades extracurriculares, pero su nombre e identidad ya no lograban representar la evolución y alcance real del proyecto. El desafío fue acompañar esta evolución, construyendo una marca capaz de expresar comunidad, propósito y proyección en un contexto de acceso desigual a oportunidades educativas.
Abordamos el proyecto desde el naming, la estrategia y el sistema de marca. Buscamos trascender una lógica funcional para construir un universo propio, con mayor carga simbólica y capacidad de generar pertenencia y visión a largo plazo.
Desarrollamos un nuevo nombre e identidad que resignifican el Village original como una comunidad viva y en crecimiento. Creamos Guildara, un nombre que combina la idea de guild (personas unidas por un propósito común) con un espacio imaginativo donde aprender, explorar y pertenecer. A partir de este concepto, diseñamos un sistema de marca que equilibra tecnología y humanidad, orden y calidez. La identidad construye un universo visual y narrativo que acompaña la evolución del proyecto y lo posiciona como una comunidad con identidad propia, capaz de abrir puertas, fortalecer vínculos y dar forma a futuros compartidos.
Village se transforma en Guildara. De una plataforma a una comunidad con identidad propia, capaz de conectar y ampliar el acceso a nuevas oportunidades.











Beatriz Fernández Cordano, Amparo Bengochea da Fonte, Martina Espiga García
Sofía Lasida, Amparo Bengochea da Fonte, Valentina Vaccotti, Matías Berta