Inés Carriquiry empezó confeccionando tocados como hobby en 2015. Con el tiempo, el oficio se convirtió en su profesión. Hoy crea tocados y joyería hecha a mano, en especial para novias, con una precisión construida a lo largo de años de práctica. El desafío fue construir una identidad a esa altura: artesanal sin ser rústica, elegante sin ser fría.
El origen morfológico de la identidad está en las uniones de soldadura de la joyería en fundición. Esas juntas, donde el metal se encuentra, se tradujeron en una tipografía con letras expandidas y conexiones que evocan el oficio. Una identidad que se construye desde la técnica.
Paleta en oro, beige y neutros, con verdes sage y mauves como apoyo. Santral como tipografía principal. Un conjunto de íconos que codifica los servicios de Inés: tocados, joyería, peinados. Todo pensado para una mujer de entre 25 y 35 años con sensibilidad estética refinada, que elige lo hecho a mano porque valora el detalle. La identidad acompaña piezas únicas sin opacarlas.
Una marca con la misma precisión que el trabajo de Inés. Atemporal, cuidada, inconfundible.















Gabriela Nisizaki
Estudio Moreira, Patricia Riba, Boffano Studios, Inés Carriquiry